----------------------------------------------- */ Blog de Luis Ricardo Ramos: 2006

Caaarwash

Decidimos no regresar al lavado de autos de la esquina cuando el lavador se rehusó a quitarle una caca de ave a la pintura. "No se quita", decía. -Bueno, puede ser que no se quite, pero dime si no lo haces tú, quién. ¿O qué hago, lo llevo a lavar?



***
Dato que sería muy curioso: En El Salvador hay un solo equipo de futbol, el FAS de San Salvador. Este equipo queda automáticamente campeonísimo sin jugar un solo partido. En esa calidad enfrenta cada año al Puebla FC de México en pretemporada.

Sueños

Buscaba monedas de diez pesos entre las butacas, tiradas entre los adoquines, increíblemente ignoradas por los demás. Mis bolsillos estaban llenos y sonaban las monedas. Ese era en el sueño la razón de toda mi alegría.
***
En la realidad hay otras cosas, que pasan por el campeonato de apertura.

Foto de Manuel Vela


Preparatoriana

Entrevistamos a una preparatoriana: ¿Qué quieres decir para la posteridad?
-¿Qué es posteridad?

Imagen de Leonard Beard


***
Decía Andrómeda que no sirve conocer al autor. Que el texto es lo único importante. Yo quisiera justificarme por todas las veces que hice largas colas para conocer a algún director o escritor. Yo espero que la misma presencia hable. Es más, espero que diga una sola cosa: no soy nada especial.

¿Ya viste "Los niños del hombre"?

Children of men es una búsqueda estética del plano secuencia acrobático (Pasolini) de sorpresa y de suspenso (Hitchcock) en una cámara en mano llena de destellos a cuadro (en la vida hay destellos a cuadro) que encuentra en la sucia fantasía de infertilidad humana crónica, la hostilidad fascistoide en la última civilización sobreviviente, la inglesa; que aun despoblándose repele misantrópicamente las invasiones bárbaras de lumpen judíos, gitanos, africanos, árabes, latinos, intifados de hamas, esperanzados en un barquito de greenpeace y ¡franceses! a los que mantienen en jaulas una versión europea de la "homeland security".

Una Venus negra de Botticelli. Unas escuelas de venados, puestos de periódicos con últimas noticias con fotos en movimiento, fanáticos religiosos tipo El Topo, spots omnipresentes que rezan "denuncia a tus amigos", paisajes en la niebla de un barquito portugués. Las búsquedas del único cuequense que la hace en grande en Hollywood.

Puesta al día: Total que Ayala Blanco dijo que la de Cuarón era una "seudoestética de la destrucción batetodo".

El gran finalista

-Así es, perdí

El día que perdí la final de un concurso de arte objeto, anunciaron al primer lugar, un "Iván" o "Yuri", como ganador de los cien mil pesos. Sin embargo, en la pantalla salía mi nombre "Luis Ricardo". Yo, que sabía que la lavadora de Yuri era un mejor objeto, no me emocioné, sólo deseé que nadie más leyera mi nombre. Y así sucedía. Raúl tenía la vista baja en su agua Perrier; pero L. no. Ella miró hacia arriba en la pantalla y me dijo.
-¿Leíste? ¿Era tu nombre allá arriba?
-No, creo que no.
-¡Otra vez! (mi nombre completo en la pantalla) ¡Voy a reclamar...!

¿?

Pasa un autobús. En el autobús una señora. Me ve. Le devuelvo la mirada con un gesto severo, juntando las cejas. Primero tímidamente, luego desafiante, me saca la lengua.
-

Cómo hacer un cortometraje adocenado

Adocenado. Que viene por docenas en festivales y abrelatas, como los huevos.

Elige un personaje.

a) Un viejo (y luego un niño).

b) Un escritor fracasado.

c) Una chica triste.

d) Un pobre.

A quien...

1) Le sucede algo metafísico. V.gr. Se encuentra con alguien idéntico a sí mismo. Conoce un vagabundo iluminado. Le cae un ovni.

2) Le sucede un desencuentro con el amor de su vida.

3) Tiene un día especialmente pésimo.

4) Enloquece.

5) Conoce a alguien muy diferente de él.

Pero que…

I. Acaba descubriendo que la vida no está tan mal.

II. Le pasa el karma a otro personaje.

III. Hace un nuevo amigo.

IV. Todas las anteriores.

Listo. A filmar. Al festival. A recoger su premio y salir en la tele.

El sueño dorado

Contaré lo que soñé. Chocaba un Jetta blanco que me habían prestado. Se ponía la luz roja en el semáforo, pero no podía frenar a tiempo. En mi sueño el freno de un Jetta era menos potente que el de un Ford Ka. Entonces dejaba el auto estacionado -era de noche- y debía juntar dinero para arreglar los faros estrellados del Jetta. Hacía la cuenta de mis ahorros -esos sí, datos reales- y no me alcanzaba.

Entonces pasó lo que pasa en los sueños. El macguffin, el objetivo de reparar los faros estrellados, me dejaba una sensación de inquietud, pero durante el sueño no hacía algo para remediarlo. En cambio salía a caminar y me consolaba la idea de que el automóvil estaba afuera de un restorán, donde lo vigilaría el valet parking. Lo siguiente que pasaba era que estábamos en un festival de cine en plena central de autobuses. Mi amigo Luisito presentaba una animación y todos aplaudíamos.

Es el argumento imposible de Raúl Ruiz. Una película que no sólo empieza de cualquier modo, sino que está compuesta únicamente de comienzos. De hecho se podría hacer una película así. Sólo se necesita un personaje que diga: "Soñé que tenía que encontrar un tesoro y durante el sueño nunca lo busqué".

Personajes de domingo a media noche

Padre e hijo empujando un carrito del súper. El popular mimo que habla, caminando a media calle en pleno centro de la ciudad, ahogado de borracho. Una gran camioneta acercándose trepidando iluminando arriba abajo, tripulada por un hombre grande y una mujer más grande con rasgos y aretes enormes. Alguien que dedicó su último aliento del día a pintar una pared.
***
La persona con la ficha número 666 decidió perder su turno en el banco. Su decisión acortó mi espera un par de minutos. Quizá ese personaje afortunado se arrepentiría de enterarse que lo llamaron a la ventanilla 6.
-Ficha 666 a la caja 6.
Tal vez rompió su ficha y pidió la 667. Quizá dejó la visita bancaria para otro día; y tal vez, aunque es improbable, nuestro personaje actuó bien y su decisión lo ha librado de una catástrofe.

Tengo un poder (¡nuevo!)

Tengo un poder.
Pero como muchos superhéroes, he decidido no utilizar jamás ese poder. Así, como cuando Chespirito se prometió nunca volver a burlarse de la gente para provocar una risa, yo también abdico. Mi extraña capacidad me trajo muchos problemas. El principal de ellos fue que una vez comenzado, no paré de hacerlo día y noche durante varias semanas. Resultaba monstruoso.
Esta oscura capacidad impresiona a la gente al principio, pero luego el miedo se torna fascinación y morbo y no paran de pedirme que lo haga. Pero no hay vuelta de hoja. Estoy retirado. Que lo hagan otros.
Laia se fue de Puebla a Barcelona cuando tenía nueve años. Ha dedicado todo este tiempo a la promoción de nuestras famosas ricaletas de chile mordisqueable, ha defendido nuestra pronunciación de la ce y de la zeta; y sobre todo, ha expandido la leyenda de nuestra octava maravilla: los colosales animales de cemento del parque Juárez.
Ahora que volvió de vacaciones, ha adoptado la absurda creencia de que lo colosal de aquellos elefantes y tortugas de concreto era sólo una cuestión de proporciones infantiles. Haberle enviado una fotografía a tiempo (por ejemplo de algunas personas junto a las esculturas) pudo haber revelado la verdad: En sólo quince años, Puebla se ha poblado de gigantes.

Roma

Photobucket - Video and Image Hosting

Mural: De cómo una niña domesticó a un toro salvaje

Autor: Ernesto de Chigmecatitlán Puebla.
Cuenta la mujer de Ernesto que primero se pintó el mural y luego se puso un altar frente a él. Como el mural les parecía irrespetuoso hacia la imagen decidieron cubrirlo. Pero como tampoco quieren taparlo para siempre, le colocaron una cortina.

Éxitos en sociedad

Comíamos tanto. Un churrasco entero. Y antes una pasta. Y después un pastel y un café. Claro, siempre empezábamos por unas papas al centro, de las que no dejábamos nada. Ni la canasta que las contenía.
Maniqueo: Aquél que piensa a los maniquíes en términos de muy buenos o muy malos.

Danés

Un día muy triste entré al café después de clases, como todos los martes, miércoles y jueves. No me atendió la de lentes sino un muchacho nuevo. A veces salgo corriendo mientras la de lentes lee, como si tratara de alcanzar a alguien importante. El cajero automático está muy cerca.

Esa vez estaba triste sin razón. Le pregunté al que me atendió si era mejor el danés de fresa o el de frambuesa.

-No sé, soy nuevo aquí.

-Yo también, le respondí. Justo esa era la sensación.

Le pedí un danés de frambuesa y me trajo un pay. No importa- daba más o menos igual.

Amante tántrico

El célebre amante tántrico se acordó de un chiste buenísimo y eyaculó.
***
Triste que lo más cercano a una productora que pudiera financiarme una película sea mi mamá. Triste que después de rascarme el trasero, vea que detrás mío hay un vidrio de piso a techo y vendedores de papas y un banco lleno de gente. Triste que el momento cumbre de la mañana sea llevarme unas palomitas de regalo. Triste país. Triste que lo único que me pueda hacer llorar sea arrancarme un pelo de la nariz; y tristes tristes los pelos en la nariz.

Cinelunes Exquisito / Jorge Ayala Blanco

9 de julio de 2007
EL ONIRISMO AUTOINMOLATORIO. En El Imperio (Inland Empire, EU-Polonia-Francia, 2006), noveno filme del heterodoxo de culto mundial apenas sexagenario David Lynch (Terciopelo azul 86, Mulholland Drive 01), la recontratación de la exestrella entecajada ya sin gracia Nikki Grace (Laura Dern) para que interprete un papel de atormentada esposa adúltera Susan Blue al lado del galán barbilindo Devon/Billy (Justin Theroux) y al mando del director entusiasta Kingsley (Jeremy Irons) y su asistente maquinal Freddy (Harry Dean Stanton), en una película que ya había sido filmada, pero que permaneció inconclusa a raíz del asesinato de sus protagonistas, desencadena una serie de tensas, obsesivas y recurrentes fantasías interiores y exteriores de la actriz que van a fundirse y refundirse con el flujo nocturno la película misma.

El onirismo autoinmolatorio es una inmersión pesadillesca en el imperio de los sinsentidos y algo más, mucho más. El onirismo autoinmolatorio es una metafísica de la confusión entre lo filmado y lo real a modo de jardines bifurcados y ruinas circulares borgeseanas donde una TVpantalla remite a otra en abismo heráldico, risas pregrabadas circundan la tontería de un teatro familiar con orejas de liebre, brotan confesiones desgarradas de traumas sexuales y los fantasmas presentes y pasados asedian físicamente sin cesar entre el tremendismo y la truculencia soñadas de las fatalidades futuras.

El onirismo autoinmolatorio es una fábula paranoica en torno al asedio del desarmado autosacrificialmente encajado en el costado y del felizmente convencional vecino extranjero que aguarda con la agresión en ristre. El onirismo autoinmolatorio es una psicosociología dramaticoreográfica sobre la prostitución conyugal y la invasión de bellísimas prostitutas burlonas del desplomado Este en todas las calles, mansiones suntuosas y antros de Occidente. El onirismo autoinmolatorio es una reflexión desesperada sobre el proceso de envejecimiento y el deterioro inevitable de la mujer, aun asfixiada y sin haber resuelto sus impulsos reprimidos, sujeto de sus demonios interiores inexorcizados, inextirpables.

El onirismo autoinmolatorio es el delirio visionario de la imposibilidad para ver de cara a la sexualidad tanto como a la muerte, que retoma los hallazgos del artista plástico Lynch de sus primeros cortos y al precoz poeta surrealista posbuñueliano de Cabeza borradora (Lynch 77) para circular de nuevo Por el lado oscuro del camino (Lynch 97), cual si fuese la última vez, pero la primera plenamente desinhibida, donde la belleza coexiste con la fealdad, lo repelente con lo hipnótico y la crueldad con la ternura temeraria.

El onirismo autoinmolatorio es la imaginaria e imaginante letanía óptica que entona un mundo sagrado sin Dios, porque éste ha sido sustituido por la ansiedad erótico-tanática y su corriente mística. El onirismo autoinmolatorio es una metaficcional comedia familiar-adúltera primaria vuelta farsa grotesca de lo no-asumido y el soliloquio solitario. El onirismo autoinmolatorio es el metamorfoseado revuerdo de violencias y ultrajes autopropulsados que conforman la vida sexual propia. Y el onirismo autoinmolatorio es una simple vuelta de tuerca a Mulholland Drive que dura tres horas celebrando el grado más alto posible hoy del freudismo trasnochado y de la destrucción que provocan las fantasías plurisexuales al fin realizadas.

Archivo en precipicio