----------------------------------------------- */ Blog de Luis Ricardo Ramos: 2007

El amor en los tiempos del cólera


La escritura a partir de imágenes (un paraguas rojo volado por el viento, una carta interminable a la amada sólo vista una vez, una noticia interruptora de coitos, un hijo metiendo a la casa a su madre anciana, ya loca, sobrepintada de rubor y labios rojísimos; un crucero vacío navegando río abajo sin tripulantes, un empleado izando la bandera gringa)
Todo tan García Márquez y García Márquez ahí mismo en los detalles apenas exageradísimos (las quinientas amantes) y los rasgos de carácter ("me caso contigo pero no me hagas comer berenjenas", aquel doctor que toca los senos de la paciente para oír su corazón), las canitas pintadas con gis, el loro que habla inglés en Cartagena, los boleros de Shakira antes de la invención del bolero, Ana Claudia con la peluca de su abuelita y Bardem con los lentes de Pasteur. Ahí está el olor de la guayaba y la América maravillosa.
Y sin embargo.

Por una cabeza

Damas y caballeros, he encontrado un empleo

Además... Me dio de alta el siquiatra. Salí del CUEC por fin, con un examen al que fueron gente muy querida, incluido Roberto Fiesco. Mi libreta sacó un modesto segundo lugar en el concurso Muestra tu Moleskine, dotado con Mil-pesos-Mil en productos de librería y el guión de Raúl Fuentes (Todos tienen a alguien en el mundo menos yo) está en la terna para la ópera prima del CUEC... Si todavía queremos tentar más a la diosa fortuna, estoy llamando a Dagmar Ruiz con la respuesta correcta de su trivia. "Ray Charles exigía que le pagaran en billetes de un dólar".

El góber precioso

"La tortura no es más que un procedimiento ilegal, pero no se puede desconocer que a través de ella se puede llegar a la verdad” Ministro de la Suprema Corte de Justicia Salvador Aguirre Anguiano, el día que libró de toda responsabilidad al góber precioso.

"No hubo tortura a Lydia Cacho, (porque en presencia de sus captores ilegales) incluso se comió un pollo entero". Blanca Laura Villeda, procuradora de justicia de Puebla.

"Una sesión (en la que la Corte decretó que Marín no violó las garantías de Lydia Cacho) de mucha enseñanza para los que seguimos de cerca el derecho..." Ricardo Velázquez, defensor de Mario Marín, pagado con el dinero de los poblanos

No podía dejar sus ganglios en paz. Era toda una linfómana.

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Poética

Poética. Aquél poeta que definió su estética como unisex.

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Para el análisis de una película no se requiere saber lo que pasó durante el rodaje. El rodaje es la cocina y la película es el plato terminado y presentado en la mesa. Quién iba a decir que para salir de la escuela de cine, me iba a tocar escribir un recetario.

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Cada semana hago un trabajo hormiga. Entro al cine y veo dos horas de los mismos comerciales, checando que no estén fuera de frame, rayados, sin subtítulos o al revés (o sea subtítulos rayados). Dos horas de ¿Practice, we talking about practice? La hoja de té es rica en antioxidantes. Estaban un chino un gringo y un mexicano. Yo, enutreólogo, nosotros, enutreólogos, (y una niña) yo, enur... uróloga.

Pues hoy la chica que me llevó a la sala para comenzar mi repetitiva labor me despidió con un -Que se divierta.

Igualmente,
le respondí con la cabeza.

El apocalipsis indigente

Análisis de la película No quiero dormir solo de Tsai Ming Liang por Jorge Ayala Blanco (26 de noviembre de 2007)
En No quiero dormir solo (Hei yan quan, Taiwán-Malasia-China-Francia-Austria, 2006), octavo filme del genio del hiperrealismo taiwanés de regreso a su Malasia natal a los 49 años Tsai Ming-Liang (El río 97, ¿Qué hora es allá? 01) el bello vagabundo callado Hsiao-Kang (Lee Kang-sheng, el actor-fetiche de Tsai) sufre una golpiza pavorosa en los suburbios miserables de la multiétnica capital malaya Kuala Lumpur, es rescatado por trabajadores nativos de Bangla Desh, depositado en un cubil-colmena para inmigrantes y puesto en manos del desempleado Rawang (Norman Bin Atun), quien lo cuida devotamente, le frota ungüentos con unción y, sintiéndose más que atraído por su cuerpo, le comparte un colchón recogido en la calle, pero, apenas recuperado, el muchacho también se convierte en objeto del deseo de la meserita de cafetería Chyi (Chen Shiang-chyi), padeciendo juntos la imposibilidad de hallar algún lugar donde copular, así como de la madura jefa del establecimiento (Chua Pearlly), quien sexoconfunde al joven convaleciente con su hijo comatoso en un lecho de hospital (Lee Kang-sheng en un segundo papel), hasta que una pestífera neblina espesa se apodere de la ciudad, provocando la mudanza de todos hacia otros refugios para intentar sobrevivir.

Lee Kang-sheng en No quiero dormir solo.

El Apocalipsis indigente obliga a ser leído y padecido, entre la lentitud y el silencio, como una caótica y enigmática función dramático-atmosférica que sólo se expresa en términos plásticos y de fragmentación del espacio, una fuliginosa fotogenia depresiva en los exteriores, un deprimido magma retórico de planos fijos y eternos, una horrenda mueca moribunda ya con El hocico abierto (Pialat 74), un horadado inframundo, un abandonado edificio en construcción-reducto cuyos abismos concéntricos se abren omnipresentes, un irónico uso-bombardeo de baladas populares en off, un clandestino y esetrellado juego de espejos y reflejos de las mujeres coludidas masajeando/manoseando/metiéndole arteras manos al cuerpo-Teorema pasolinesco de todos tan temido cuan codiciado, una mariposa residual que se posa en el más femenino de los hombros viriles, y una obsesiva metafísica de los colchones usados como camilla por las calles, transportados a duras penas sobre la cabeza, pulguientos, lavados a cepillo rajapiedras, comparatidos cual favorecedores de una promiscuidad impedida, o dolorosamente heridos en su flácida blandura-reflejo de sus dueños.

El Apocalipsis indigente dicta su lentitud emotiva, minimalista, cadenciosa e hipnótica para darle sórdida forma sublime al deseo, a la ternura y la humilde solidaridad a un mundo devastado. Y el Apocalipsis indigente desemboca como última instancia de su feneciente rugido visual, en un abstraído colchón flotante con los tres sobrevivientes y prolongando el desmembramiento del héroe bisexualmente atrapado.

Papada

Y cuando uno voltea la imagen se encuentra con el pobre tipo que atraparon en la sección de policía del diario.

Fraude México 2006 (La historia a destiempo)

La guerra entre hermanos, de liberales contra conservadores, que vivió México durante todo el siglo diecinueve, sólo mantuvo treguas durante las dictaduras violentas (la paz de los sepulcros) de Santa Anna y Díaz, y luego ya a mediados del siglo XX, durante aquella dictadura perfecta del PRI. Pero el resto del tiempo fue guerra. Guerra de Reforma. Revolución Mexicana. Guerra cristera. México y su larga, larguísima guerra civil.

La política, es decir la guerra por otros medios, debería haber sido la solución a nuestros bélicos y psicoanalíticos trastornos. Pero no ha sido así. De la revolución mexicana a la fecha, sólo dos elecciones han sido limpias, equitativas y democráticas, la de Madero en 1910 y la de Fox, en el año 2000. De modo que la democracia ha estado ausente en las aspiraciones de paz y justicia del pueblo mexicano.

Y entonces la guerra entre hermanos resurge en 1988 con el triunfo electoral del movimiento social de izquierda encabezado por Cuauhtémoc Cárdenas, que es arrancado de las manos de la gente por un fraude descomunal operado desde la Secretaría de Gobernación, al tiempo que todos en la tele califican las elecciones como las más limpias, las más democráticas de la historia.

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Los historiadores mexicanos, León Portilla a la cabeza, recuerdan el sometimiento por la fuerza de los pueblos originarios de México desde una "visión de los vencidos", en oposición al cliché que reza que "la historia la escriben los vencedores".

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Dice Bolívar Huerta en Fraude: México 2006 (Mandoki, 2007) que en México hay una libertad de expresión absoluta, pero sólo en los momentos menos oportunos. Ahora, cualquiera habla del Fraude a Cárdenas, pero nadie puede hablar del Fraude a López Obrador.

Tal es la importancia de esta película, que hace desfilar vergonzosa y catárticamente a todos los mendaces analistas políticos que se niegan a ver la evidencia, mientras esta pasa frente a sus ojos y repiten, como en 1988, que no cabe lugar a la duda, que no hay derecho a la inconformidad.

En las urnas, los cientos de miles de votos de más y cientos de miles de votos de menos. Las gráficas de resultados electorales de comportamientos matemáticamente imposibles. Los funcionarios electorales alterando paquetes. Las boletas sin doblar. El tribunal Electoral, desestimando la petición de millones de personas en la calle ("voto por voto, casilla por casilla") finalmente derrotadas. ("El pueblo no pudo evitar el fraude")

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Dicen que la Historia hará justicia. Al menos, aunque sea tarde, hará verdad.

Médicos que no nos recuerdan

No se acordó de mí, se acordó de mi enfermedad y mi fármaco.

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Mad Doctor

Pero le fue peor a aquella señora de la que tampoco se acordaba el médico. ("Sí, vine hace como un mes, usted me revisó...")

Entonces el doctor le pidió que se desvistiera para revisarla de nuevo y al verla desnuda, la reconoció. ("Ah claro, usted tiene dos hijas y...")

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("...Y una vagina memorable")

Cuerpo

Aquella mujer gorda de enormes proporciones antipáticas, que se quejaba en la borrachera de que le dolía todo el cuerpo. Y Eduardo que le preguntaba asombrado.

-¿Taaanto así?

Lema

Su lema era "primero incesto, que baloncesto".

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Cliché de nueva generación: El tristemente chévere.

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Antes, hacerle el caldo gordo a alguien, significaba favorecerlo. Ahora significa quererlo matar de hipertensión.

Halloween

-¿De qué vienes disfrazada?

-De adivina.

-¿De... pastora?

-No, de adivina.

-¿De gitana?

-No, no, de adivina.

-¿De...? ¡No sé! ya dime.

-De adivina.

Versiones porno

Sócrates fue con toda seguridad el primer amor platónico de Platón.

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Para muchos jugadores de poker la carta más alta es el as de manzanas. Sale muy rara vez.

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En la versión porno, a Cenicienta le prueban un dildo.

Artistas alpisteros

En la mesa de inscripción para el Encuentro de Artes Visuales, una mujer atiende a veinte artistas desesperados porque la convocatoria cierra en cualquier momento. La burócrata pregunta a los solicitantes: "¿Qué es esta hoja?" -Presentando una hoja de libreta arrancada, mal garabateada.

"Mi currículum artístico", responde una pintora.

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Un muchacho pontifica con su novia en los portales. "El gusto se rompe en géneros".

¿Estaría pensando en la nueva de Reygadas, como yo?

Agarrando Pueblo

A propósito de "Agarrando Pueblo", un ensayo cinematográfico filmado en los setenta, el colombiano Rubén Mendoza habló de los directores que explotan la pobreza y la ignorancia de sus personajes para ganar festivales europeos. Los vampiros de la imagen, la pornomiseria.

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Directores del tercer mundo explicando, (¿justificando?) poniendo en un plato a medio digerir a sus países para consumo del primer mundo.

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Y directores audaces -Ospina, Mayolo- proponiéndose hacer la película que explote todas las miserias de Cali. Ya tenemos gamines, putas, locos, vagabundos... Haciendo ellos mismos de cineastas farsantes al servicio de la televisión extranjera, moviéndole el bote al mendigo, regalando monedas a los niños antes que curarles sus heridas, tomando la casa ajena como set, al punto de correr al legítimo dueño loco que no acepta rentarles su casa; y que finalmente resultará ser un actor más, que se limpiará el culo con el dinero que le ofrecen antes de preguntar "¿qué tal me vi?"

Dietas y métodos famosos para bajar de peso

Dieta de la luna. Consiste en una alimentación fundamentalmente de queso. Es un pequeño paso para el hombre gordo.

Windsor Pilatos. Método por el cual uno mantiene las manos lejos de la comida, valiéndose del clásico truco de dejarlas bajo el agua, en un lavamanos.

La dieta del atún. Consistente principalmente de plancton y pequeños vegetales marinos, le permite a uno nadar junto a los delfines.

Noveno Festival Internacional de Puebla para funcionarios de medio pelo

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Para obtener boletos del Festival Internacional de Puebla, hace falta tocar a la puerta correcta. Evadir a los pequeños funcionarios que te niegan una entrada general ("ve al Museo San Pedro, vuelve a la Casa Albisúa, vuelve mejor a tu casa") y acudir directamente al funcionario de medio pelo que te dará una entrada VIP junto a los demás invitados del Secretario, que dejarán sus sillas imperiales vacías.

Escucharás algunas frases maravillosas, como que "El concierto de Aute fue un evento privado" (con dinero público) O te harán los clásicos toritos para saber si eres un digno merecedor de acudir a un concierto. Así le repitas lo que dice en el cartel y ella te mire con cara de "este sí sabe, este sí leyó el mismo cartel que yo".

Dejemos que sea la élite de la nomenklatura priísta y sus amigos de la iniciativa privada los que ocupen los asientos de adelante. O los únicos asientos. Felicitémoslos por ello.

Si veinte años de clases de Ayala no nos han traído un solo Eisenstein al CUEC, ¿qué le hará un concierto de Nyman a la burocracia calva del estado de Puebla?

Cine

¿Qué es lo que queremos? 20% de las pantallas para el cine mexicano. ¿Cuándo lo queremos? ¡Ya!

Lodito

Llegué al programa de radio en el que participo, (escúchennos en Puebla por el 105.7 de fm los domingos a las doce del día, hora de misa, en el programa de cine Fábrica de Sueños por Sicom Radio; hasta aquí este comercial tan fuera de lugar, dado que casi nadie vive en Puebla, Zacatlán, Teziutlán o Atlixco, pregunte por sus repetidoras locales) Bueno pues, llegué al programa de radio sobre "comedias mexicanas chafas" con una sola anotación a manera de guión. La anotación decía...

Y hace referencia a esto.

Yo que nunca tuve una mascota

Y que siempre me pareció un misterio insondable el de los caracoles de jardín; de verdad que no puedo con esta sorpresa que salió un buen día del buzón.

Lo menos que le podemos pedir a un aficionado es que lleve la cuenta de los goles

El juego de hoy cuenta como la primera vez que salgo del estadio con un marcador equivocado en la cabeza.

Luego de haber entrado veinte minutos tarde y haber pasado un partido frustrante, puedo decir que, si bien los Jaguares se llevaron los tres puntos, el de hoy fue un empate apretado para mí.

Ricardo contra las ratas de alcantarilla

Hoy me enfrenté contra una rata en el patio de servicio. Fue un duelo de estrategias. No como mi duelo nocturno contra el mosquito lento de zumbido estruendoso. ¿Qué mosquito puede sobrevivir así? Contra esta rata, que ya tenía nombre, Ximil, y que según varios testigos había pasado hace un año, todavía joven, corriendo a toda velocidad desde el jardín hasta el patio de servicio y, tras búsquedas escobas en mano, venenos encapsulados, cubetadas de agua hirviente y engrudo regular para pegar carteles, desapareció así nomás sin dejar huella. Hasta hoy, que regresó convertida en una gorda y nada ratatouillesca bestia.

Me encerré con ella entre las cuatro paredes del patiecito de servicio, como en los hexágonos de peleas a muerte. Golpeé la bolsa de basura, de la que salió corriendo y se fue literalmente por el caño del lavaderito hacia las cloacas. Esta rata, descubrí su modus operandi, venía cada tres días, abría la bolsa de basura, degustaba algunas viandas y volvía al anonimato, aprovechando que nosotros nunca íbamos a su guarida, más que a correr, que ahí viene la basura.

Frase hecha apropiada para este momento: Cuál sería mi sorpresa. Pues cuál sería mi sorpresa, al verme víctima del destino un par de horas después. Cuando me encontró en un lote baldío del Paseo de San Francisco, a kilometros del patio de servicio, cargando unos libros yo, y saltando entre la hierba ella; gritando yo, como aquellas que son niñas y no gritan como niñas y saltando de miedo. Tú ganas, le dije. Déjame ir en paz.

Cuando entro en calcetines

Dicen los que no saben que pintar relaja. La idea es así: uno se sienta frente al lienzo pensando en lo hígado del rojo hígado, en lo botella del verde botella. Consiguiendo tonos maravillosos y conociendo en el camino toda clase de fauna del bosque que vive siempre feliz. Un proceso en el que se deja de ser el alma en pena que va arrastrando cadenas. Qué condena, para preocuparse únicamente, por pasarlo tan bien como las ardillas color de hígado.

Pues estoy aprendiendo a pintar y atestiguo lo difícil que es. Eso de que la pintura relaja no podría ser menos cierto. Se referirán al olor del aguarrás, quizás. En mi caso malduermo pensando que un color está muy oscuro y me paro a las seis de la mañana a ver que efectivamente está muy oscuro y a repintar. Creo que no voy a descansar hasta echarle la última capa de sellador y haberlo firmado. Es especialmente difícil sombrear los colores, me da la impresión de que esos sombreados se van a notar demasiado. Claro: siempre he dibujado a una sola tinta.

Yo mimé conmigo

Mi colaboración para "conversaciones ajenas" es una conversación propia. Una chica se despide de su amor en la puerta. "Me haces muy feliz", le confiesa.

-Y yo a ti, contesta el redundante enamorado.

The card is just not a card!

-¿Ya tienes tarjeta de crédito?

-Sí, ya, gracias.

-¿Ya tienes tarjeta de crédito?

-No, no me interesa.

-¿Ya tienes tarjeta de crédito?

-No me la darían, mi hermana defraudó al banco.

-¿Ya tienes tarjeta de crédito?

-Todos los días me dices lo mismo. Algún día me convencerás.

-¿Ya tienes tarjeta de crédito?

-Rof, guarf.

-¿Ya tienes tarjeta de crédito?

-Qué te pasa, yo soy el que las doy.

-¿Ya tienes tarjeta de crédito?

-Espera. ¿Tú eres el que llama en las noches para cobrarme?

-¿Ya tienes tarjeta de crédito?

-Las que te adornan.

-¿Ya tienes tarjeta de crédito?

-Tengo flores en tu pelo.

-¿Ya tienes tarjeta de crédito?

-Así se llama mi perro.

-¿Y usted, ya tiene tarjeta de crédito?

Hierbabuena

Actualización. La hierbabuena tiene una plaga. La hierbabuena es mi consentida de todas las plantas. De verdad, la amo como la mascota que nunca tuve. Alguna vez tuve un pez, Noé, pero saltó al suelo al segundo día, el maldito. Creo que Noé no puede ser medida de amor alguno. Uno tiene que poder acariciar, oler al objeto de su amor. Prepararse mojitos con él. Quitarle la lombriz.

Cinelunes Exquisito

Como un servicio a la comunidad reproducimos el Cinelunes Exquisito que habló ayer de Inland Empire (Lynch 06), cuando nadie se lo esperaba.

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