----------------------------------------------- */ Blog de Luis Ricardo Ramos: marzo 2008

Citas de Godard -para el programa de radio, no hagan caso-

Hago cine para hacer que el tiempo pase.

No creo que se debería sentir acerca de una película. Usted debe sentir acerca de una mujer. No se puede besar a una película.

Un Travelling es una cuestión moral.

[Acerca de Los Ángeles] "Es un gran garaje."

No tiene sentido tener imágenes nítidas cuando hay ideas borrosas.

Cada edición es una mentira.

Hasta ahora - desde poco después de la Revolución bolchevique - la mayoría de los directores de cine creen saber cómo hacer películas. Al igual que un mal escritor no se pregunta a sí mismo si es realmente capaz de escribir una novela, él cree que sabe. Si los cineastas fueran los encargados de construir aviones, habría un accidente cada vez uno despegara. En el cine, estos accidentes son llamados Premios de la Academia.

Lo que quiero, sobre todo, es destruir la idea de la cultura. La cultura es una coartada del imperialismo. Hay un Ministerio de la Guerra. Hay un Ministerio de Cultura. Por lo tanto, la cultura es la guerra.

Yo escribo ensayos en forma de novelas, o novelas en forma de ensayos. Aún soy más crítico que en la época de 'Cahiers du Cinema'. La única diferencia es que en vez de escribir la crítica, hago la película.

Una historia debe tener un principio, un medio y un fin, pero no necesariamente en ese orden.

En su intervención en el Festival de Cine de Cannes 2004 sobre el cineasta Michael Moore: "los cineastas de la Post-guerra inventaron el documental, Rob Reiner nos dio el mockumentary y Moore inició un tercer género, el crockumentary".

Hubo un tiempo cuando el cine quizá podría haber mejorado la sociedad, pero ese tiempo se ha perdido.

Al principio creía en Cannes, pero ahora se trata sólo de publicidad. La gente acude a Cannes a publicitar sus películas, no con un mensaje en particular. Pero la ventaja es que si vas al festival, obtienes tanta cobertura de prensa en tres días que la película se anuncia para el resto del año.

No es hacer una película, la película te hace.

Mi estética es la de los francotiradores en la azotea.

El cine es el fraude más bello en el mundo.

Jalife mata tesoro escondido: Pemex y el paradigma Saudi Aramco

Como el presidente Calderón llamó a un diálogo abierto sobre el petróleo, pues hemos atendido a su llamado. Conocemos ya su propuesta de "aliar" a Pemex con empresas como Shell, Repsol o Exxon Mobil. Sabemos que esto es una estupidez.

Me gusta la parábola de Jalife al respecto. El dueño de un edificio pierde la llave y no puede entrar. Entonces llama a un cerrajero. El cerrajero le hace una llave nueva y se la entrega al dueño del edificio. El cerrajero le pide la mitad del edificio como pago por la llave. "¿No nos habíamos aliado?", pregunta el cerrajero.

Esta es la propuesta de Salinas-Fox-Calderón. Pagar con la mitad del edificio petrolero la tecnología para explorar en aguas profundas. ¿Pero qué esa tecnología no se puede rentar?, nos preguntamos extrañados. Claro que se puede rentar y comprar. En Noruega, por ejemplo.

¿Pero qué no está quebrado y saqueado Pemex por el sindicato? Bueno, en primerísimo lugar está saqueado por Hacienda, que le succiona el 80% de sus ingresos. Sin embargo, a pesar de lo que hace Hacienda, Pemex sigue siendo la empresa #33 más rentable del planeta.

Coño, pero ¿no es cierto que las reservas de México están agotadas? ¡Ja! Claro que no. ¿Se pelearían Exxon Chevron y Repsol por un petróleo inexistente? Hay reservas probables para muchos años, tengan la certeza.

Un momento, yo leí que Saudi Aramco y Petrobras eran paradigmas maravillosos para Pemex y que ambos tienen privatizada la refinación del petróleo y los procesos petroquímicos. ¿No sería bueno eso para México? No, mi televidente amigo. Es verdad que Saudi Aramco tiene todavía en manos privadas algunos procesos petroquímicos, pero su tendencia histórica es nacionalizadora. Es decir, el reino Saudita de Arabia comenzó el siglo sin gozar ni un centavo de su riqueza petrolera -igual que México- y ha tardado cien años en nacionalizar su riqueza. México en cambio, nacionalizó el petróleo de golpe y porrazo, como obra del general Cárdenas. Es decir, la tendencia de Saudi Aramco -así como de Petrobras- es de nacionalizar la riqueza petrolera.

A diferencia de estas empresas, las privadas Shell, Chevron y Repsol están quedándose sin reservas. No las culpo por venir a buscarlas a México. Lo estúpido sería acceder a sus peticiones.

Desde que te perdí, de Kevin Johansen

Esta canción es muy buena. El video está simpático, pero me hubiera gustado que no saliera el Kevin Johansen real, sólo la marioneta. Lo que está aburrido es que el espectáculo guiñol ilustra la canción, cuando pudo contar algo diferente. Los niños, las nubes de algodón y los colibríes sí están muy bien.

'Mundos posibles' de Robert Lepage

-¿No oíste nada de lo que dije, verdad? Has estado viendo ese frutero por más de cinco minutos.

-Lo estoy comparando.

-¿Con qué?

-Con él mismo.

-¿No hace falta otra cosa? Normalmente cuando se compara algo, se compara con algo más.

-¿Pero cómo sabes que es una sola cosa?

-Porque me lo regaló mi ex. Él no me regalaría dos cosas sin hacer notar que son dos y cuánto costó cada una. Por lo tanto es una sola cosa.

-Pero pudo haber sido muchas cosas.

-Claro, pudo haber sido una playa y estaríamos sentados en ella.

-Con eso lo estoy comparando.

La revolución pasará por esta esquina en (n) minutos

En esta mi ciudad pasan muchas cosas. De eso hablo siempre en este blog del modo monótono y repetitivo que usted ya conoce y favorece con su preferencia. Pero algo que nunca pasa (y tan nunca pasa que le dediqué una pequeña película fantástica en la que pum, pasa) es la revolución. Siquiera el murmullo de la cosa política es impensable en la ciudad de Puebla, pero hoy pasó algo.

Hoy mismo, mientras me daba clicks en ciertos anuncios de esta página (cosa que no es cierto, google) en el tiempo muerto entre la clase de escenografía y la de administración; escuché el rumor que ruge de cientos de personas pisando en una misma dirección. Y entiéndase que no digo revolución, dije pisando en una misma dirección. De modo que me salí del cibercafé al encuentro de la gente que marchaba, porque en ese horrible cortometraje fantástico, al personaje al que llamaríamos mi otro yo le pasaga igual: lo agarraba la revolución en la peluquería, y por miedo, sólo atinaba a preguntar sobre el juego de futbol. Pues yo no. Yo saldé mi cuenta del café y, a la consigna del bloguero consciente que se une al contingente, caminé, diríase que pisé con todos en la misma dirección.

La revolución pasará por esta esquina en (n) minutos
o Pequeña crónica de la marcha estudiantil contra el aumento de precio del transporte público en la ciudad de Puebla.
Un día que podría ser más feliz para las mujeres trabajadoras, y también para las que dicen que el feminismo es innecesario.

Archivo en precipicio