A Gael García y Daniel Giménez Cacho

¿Alguien vio la entrevista que Denise Dresser le hizo a Gael García en el 22? Yo quisiera verla, porque sólo alcancé los avances y lo que recuerdo me da algo de vueltas en el estómago. Aparecía Gael declarándose "de izquierda" pero, al mismo tiempo afirmaba no sentirse identificado con la izquierda mexicana de hoy en día. Y eso sí que me extraña, porque si algo hay en la izquierda mexicana, es variedad.

Alguien puede simpatizar con La Otra Campaña o con el movimiento en defensa del petróleo, o con los sindicatos independientes, o con el EPR, o con los troskistas, o con lo que queda del Partido Comunista, o con el PRD, o con la disidencia magisterial, o con algunos maestros de la UNAM, o con el grupo Nexos, o con todos los anteriores, o sólo con un par, ¿pero con ninguno?

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En una de las asambleas de la resistencia civil pacífica, aquella de los dos millones de personas, Daniel Giménez Cacho se presentó como "el único actor que ha vetado a Televisa". Me pareció muy bien. Hasta esta semana, que Daniel salió en el noticiario de las mañanas del canal de las estrellas. Está bien, interrumpió su veto para promocionar la película Arráncame la vida. A pregunta expresa del detestable Loret De Mola sobre el autoritarismo en este país, desde el tiempo de la película (1932) y hasta la actualidad, Giménez Cacho eligió no incomodar a sus anfitriones y evitó mencionar al gobierno actual.

Los de la tele saben a quién entrevistan y a quién no. Ojalá algún día llamen a Jesusa Rodríguez o a Regina Orozco, y entonces sí, la historia será diferente. Decía el inolvidable Al Lewis en "Goodbye America", ojalá tuviera un micrófono en cadena nacional.

PD. ¿Con qué izquierda sí se identificará Gael García? ¿Con el Ché, siempre que sea interpretado por sí mismo?
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El analfabeta político / Bertolt Brecht

El peor analfabeta es el analfabeta político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos.
No sabe que el costo de la vida, el precio del frijol, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de las medicinas, dependen de decisiones políticas.
El analfabeta político es tan ignorante que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política.
No sabe que de su ignorancia política nace la mujer abusada, el menor abandonado, y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.

Insiste

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