De porqué la ciudad de León no se llama así en honor del rey de la selva

Nuestro guía por la ciudad de León es Argimiro, un maestro apasionado por la historia. Dedicó su año sabático a investigar en los archivos de la ciudad, que suman 26 kilómetros de estanterías. Detrás de él se eleva la muralla romana construida y reconstruida tantas veces. Su pasión nos arranca aplausos en cada parada.

La ciudad de León se levantó por una legión romana en el siglo V, la Legio VI Victrix de seis mil hombres, de manera que el nombre de la ciudad viene de "legión", pero, nos explica Argimiro, esto se olvidó como tantas otras cosas durante la Edad Media.

 
Foto de Luis Ricardo
El Barrio Húmedo de León


Partimos a la parroquia de San Isidoro, donde hemos vivido la clase viva de historia del arte. Un ejemplo de románico puro al que añadieron una reconstrucción gótica. Un bajorrelieve civil de luchadores leoneses y, más adelante, el arquetipo gótico que estudian los chavales en Historia del Arte. La catedral de León y sus cientos de metros cuadrados de vitrales que brindan experiencias distintas según la hora del día y que, seguramente, inspiraron el edificio construido por Gaudí en la Plaza de Botines de esta ciudad.

Cruzamos con Argimiro el casco histórico y llegamos al barrio húmedo, donde uno termina empapado y no precisamente por la lluvia; en León las tapas vienen incluidas con cada bebida y no hay recortes que valgan en lo que se refiere a esta maravillosa tradición leonesa, para regocijo nuestro. Bebemos una caña y, en nuestros paladares, se prolonga el gusto que comenzó en la cena cooperativa, jamón, queso, vino.

Cuando pasamos por el barrio La Palomera, llamamos la atención de los leoneses. Somos muchos maestros caminando firmes de dos en fondo. Algunos nos preguntaron si somos indignados. Probablemente lo somos, pero por ahora, somos más bien felices.

Argimiro, foto de Luis Ricardo.
"Argimiro" Foto de Luis Ricardo

Gene Sharp: la revolución de terciopelo



Cómo empezar una revolución, ver documental online, TVE.

La revolución de Cempasúchitl

Hace seis años Andrés Manuel se dirigió a nosotros después del fraude electoral. Dijo frente al zócalo repleto: "Lo que sigue es la revolución..." Hizo una pausa y continuó: "...de las conciencias". Luego de la aclaración, algunos respiramos aliviados, a otros se les notó la decepción. Yo era de los aliviados.

La razón de mi alivio es, supongo, muy entendible. La idea que tenía de revolución en 2006 era la de la revolución mexicana, también desde luego, la cubana y la bolchevique. Especialmente, pensaba en aquellos que, siguiendo estos tres modelos durante la llamada guerra sucia de los años setenta y ochenta, encontraron la muerte y la tortura. Muerte, tortura y derrota. No sonaba bien la idea de la revolución.

#yosoy132
Por supuesto que Gene Sharp ("De la dictadura a la democracia") nos ha mostrado una forma diferente de hacer la revolución. Un modo de terciopelo, de alfombra de flores, en nuestro caso. La revolución organizada por internet, llevada a las calles en movilizaciones y mostrada iconográficamente en todas partes, es el modelo de revolución en el que no pensaba López Obrador durante ese discurso de 2006, ni yo tampoco. Vaya que la vida te da sorpresas.

Una florecita a las fuerzas del orden, lo que sigue es la revolución de cempasúchitl.

Defecada de Uva vs Peña Nieto




"Rocío Boliver, la mujer conocida como “La Congelada de Uva” causó controversia en las redes sociales, debido a que el pasado sábado defecó en una imagen de Enrique Peña Nieto con motivo de protesta, por haber hecho trampa en las pasadas elecciones, plagadas de compra de votos, acarreo y propaganda televisiva ilegal.

Boliver es conocida por sus performance excéntricos, entre ellos el que le dio su nombre, consistente en introducirse una congelada, un trozo de hielo sabor uva, por la vagina. 


El oprimido vota por el opresor


"El oprimido vota por el opresor por hambre, la única manera de salir de esta situación es mediante la rebelión del oprimido". Pablo Gómez

Habla Andrés Manuel


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El momento de pedir una televisora para Aristegui

Hace seis años nos robaron, nuestra estrategia fue la correcta, tratar de impedirlo, exigir el conteo voto por voto. El robo fue en el conteo, como lo han demostrado los científicos de la UNAM, el PREP y su comportamiento imposible. Ahora, las condiciones son distintas. 

Las cuentas son correctas, inconsistencias más, inconsistencias menos, el fraude no es numérico. La ignorancia y la pobreza de millones de mexicanos ha permitido la imposición inmoral de Peña Nieto mediante la coacción del voto y la propaganda televisiva. Una imposición inmoral, pero legal y aritmética.

En esta ocasión nos ganan porque han comprado el voto. Lo he visto. Han pasado frente a mis ojos y no he podido evitarlo. Decenas de priístas que pasan a anotarse y luego son acompañados a una casita. Por cientos los acarreados que vi. Los mayordomos organizando a la gente afuera de las casillas, listas en mano. Lo he visto en Los Ángeles Tetela, también el acarreo de autobuses, dos o tres frente a mis ojos en Sta. Ma. Guadalupe Tecola. Las borracheras pagadas por el PRI en plena jornada electoral. Sorpresivamente, los acarreados de Tecola también eran del PAN.

La izquierda ha dicho que con el PRI por lo menos se podía negociar. Yo considero que es momento de negociar, porque "a circunstancias diferentes, estrategias distintas". Ahora no podemos ganar la elección en tribunales, pero podemos ganar el futuro, si acotamos el poder del nuevo gobierno. El de las despensas, el del corporativismo y, especialmente, el de la televisión.

Aristegui: el momento es ahora

Es el momento de consolidar una cadena de televisión en las que dé las noticias Carmen Aristegui, Julio Hernández o alguien similar ―lamentablemente no hay muchos similares―, probablemente una cadena de MVS o de Carlos Slim. La idea es debilitar los pilares del nuevo-viejo régimen que se nos viene. El momento de negociar esa cadena televisiva y consolidarla es ahora. Tenemos una moneda de cambio, reconocer al nuevo gobierno.

El analfabeta político / Bertolt Brecht

El peor analfabeta es el analfabeta político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos.
No sabe que el costo de la vida, el precio del frijol, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de las medicinas, dependen de decisiones políticas.
El analfabeta político es tan ignorante que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política.
No sabe que de su ignorancia política nace la mujer abusada, el menor abandonado, y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.

Insiste

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